El turismo rural ofrece varios tipos de alojamiento, que se adaptan a todo tipo de intereses y exigencias. Estas son algunas de las muchas opciones que los viajeros pueden encontrar dentro del amplio abanico del turismo de montaña.

Refugios

Para los más aventureros y los amantes del senderismo y la escalada, los refugios de montaña son la opción indicada. Pensados para alojar a los viajeros en ascensos y largas rutas, los refugios se pueden encontrar en toda la geografía española. Desde pequeños lugares donde descansar por un momento y refrescarse antes de continuar, hasta alojamientos para pasar la noche; los refugios de montaña son invaluables a la hora de disfrutar al máximo de la naturaleza agreste. Eso sí, suelen tener plazas limitadas, por lo que es recomendable reservar con anticipación para no quedarse sin espacio.

Hoteles ruralesimages-23

En un contexto menos agreste, la opción más estándar a la hora de elegir alojamiento son los denominados hoteles rurales. Combinando las características más cálidas y acogedoras de las aldeas de montaña con las comodidades de un hotel tradicional, los hoteles rurales son una tendencia que crece día a día. Acogedores y confortables, los hay de distintos tamaños y para diferentes tipos de estadías. Muchas veces se encuentran emplazados en lugares privilegiados, ideales para disfrutar la vista desde la comodidad de una habitación de hotel.

Casas rurales

La opción más difundida hoy en día es, sin duda, la de las casas rurales. Las hay de toda clase, muchas veces con el atractivo extra de estar construidas según las tradiciones locales de cada región. Ideales para parejas y familias que desean instalarse por largos períodos de tiempo, las casas rurales se adaptan a todos los presupuestos, desde cálidas y pequeñas, hasta las más lujosas. Al estar construidas según las tradiciones arquitectónicas de la zona, no sólo garantizan una estadía inolvidable, sino que las hace mejor adaptadas a la geografía y el clima circundantes.